viernes, 23 de noviembre de 2012

Crisis

Hoy, como todos los días, para volver a casa desde la Universidad he subido en mi gran amigo el Circular1. Tras la media hora más aburrida del día y después de haber superado los torturantes baches de la estación y soportado la irritante voz que anuncia cada parada, me he levantado de mi sitio con intención de bajar en la siguiente parada y al hacerlo, una señora mayor me ha dado las gracias pensando que le estaba cediendo el asiento.

No es que sea una mala persona, ni si quiera una mala ciudadana, más bien todo lo contrario. Seguramente, le habría dejado el asiento con gusto aunque no hubiera tenido que bajar ahí, pero en ese momento me he sentido rastrera y miserable al contestar un "de nada" vacío y sin sentido. No sólo por  no haberme levantado con buena intención, sino por no haberme dado cuenta de que la pobre señora estaba ahí de pie por ir absorta mirando estupideces en el maldito móvil.

Y todo esto me lleva a plantearme la mierda de sociedad en la que vivo, individualista y egocéntrica  en la que cada cual pasa a su bola, intentando no llamar excesivamente la atención y tratando de molestar lo menos posible al prójimo  La tecnología está bien, pero a veces es demasiado. A veces echo de menos esos días en los que me quejaba de tener que soportar las conversaciones de las marujas de al lado, los lloros de los niños pequeños y la charlatanería insulsa de los adolescentes que están en plenos sweet sixteen.

Pero por lo menos todo eso eran signos de vida, signos de mundo y de que yo formaba parte de él. Ahora no lo sufro, pero me apena. Sí, sé que está en mi mano y que es tan fácil como dejar el móvil en el bolsillo, pero es una droga dura y cuesta contener el vicio, así que exprimo mi paradoja por escrito mientras nada cambia.











Y escribo todo esto via Blogger for Android, since un asiento del Circular2. Olé.

sábado, 17 de noviembre de 2012

miércoles, 14 de noviembre de 2012

14N

Hoy vivimos otra huelga general.

Dicho así, suena a "oooooootra más", con tono de desgana y pasotismo; y es que yo por lo menos, la siento así. Sé que me repito como el ajo hablando de estas cosas, pero tanto mi opinión como la situación permanecen estáticas e inamovibles y mientras eso siga así, yo seguiré hablando y escribiendo y la situación, seguirá jodiendo.

Que hay motivos para la huelga general es algo obvio, que esta huelga general se adecue a ellos es otra historia. Los sindicatos cada día están más cerca de la patronal y más lejos del pueblo. Resulta sospechoso que el ÚNICO acuerdo al que han llegado con el "gobierno" actual sea sobre los liberados sindicales, ¿No? Igual eso nos empieza a dar una pista...

Convocan una huelga general cada 6 meses. Pues ok. ¿Y eso sirve de algo? Yo creo que no, por lo menos no de mucho. Para mostrar su cara social de vez en cuando, maquillar un poquito su falta de interés y sumarse al populismo barato. Pero como fuente importante de presión social, igual deja un poquito que desear.

Y con todo esto no quiero decir que esté en contra de la huelga, sino todo lo contrario. Puede que hacer huelga no vaya a mejorar nada, pero sin duda no hacerla sí que puede empeorar. Me hierve la sangre que siga existiendo gente que no la secunde, no las persona coercionadas por sus empresas, ni los servicios mínimos, por supuesto, pero sí todos aquéllos que tienen un mínimo ápice de libertad y no lo aprovechan; y más aún los que no lo hacen por no creer en los sindicatos, creo que queda claro que ésta es mi postura, pero... Si no lo hacemos a través de ellos, ¿Qué?










Besis, papá, si te has sentido identificado y más besis aún si no. <3

martes, 6 de noviembre de 2012

La memoria es el último superviviente

Es en verdad curioso, como la memoria es el último superviviente del naufragio de nuestra existencia, cómo el pasado destila estalactitas en el vacío de nuestra ejecutoria, como la empalizada de nuestras certezas se abate ante la leve brisa de una nostalgia. Nací en una época que postenori juzgo triste. Pero no voy a hacer historia: es posible que toda niñez sea amarga.

El transcurso de las horas era mi lacónico compañero de juegos y cada noche traía aparejada una triste despedida. De aquella etapa recuerdo que arrojaba, con alegría el tiempo por la borda, en la esperanza de que el globo alzara vuelo y me llevara a un futuro mejor. Loco anhelo, pues siempre sereno lo que ya fuimos.


Eduardo Mendoza

domingo, 4 de noviembre de 2012

I have a dream.

He tenido un sueño.
He soñado que era una pluma de pavo real y una leve brisa me elevaba hasta el límite del cielo, me arrastraba entre remolinos de nubes y poco a poco me dejaba caer de nuevo, para llegar hasta el suelo y posarme sobre las raíces de un árbol milenario, entre las que me perdía mientras hacía cosquillas, logrando que su risa se escuchara hasta en el rincón más recóndito de la Luna.




































Y después de sentirme como Martin Luther King por un día sólo me queda añadir: "Porque a los soñadores sólo nos queda el sueño de despertar entendiendo que no hay más límite que el cielo."