lunes, 28 de enero de 2013

Positivismo.

Hoy sólo vengo a desear una muerte entre terribles sufrimientos a las gomas de pelo que con dos vueltas se quedan flojas, pero no llegan a tres; a los bolis que se gastan en medio de un examen, al sonido estridente de la alarma de mi despertador y al agujero negro de mi habitación que se traga las cosas cuando las necesito y las escupe cuando ya no me hacen ninguna falta.

Besis de fresis. 

jueves, 24 de enero de 2013

Café y cerveza. Melancolía y revolución.

Rubia platino.Vaqueros rotos. Hombro al aire. Ojeras de panda. Rimmel en las pestañas. Mejillas rosadas. Mirada distraída. Temblor en la voz.





-Un café doble. Solo. Sin azúcar. Por favor.

-Marchando. 
Te he echado de menos, llevabas tiempo sin venir por aquí.

-Quizás es que la vida estuvo sonriéndome más de lo que merecía.

-¿Puedo sentarme?

-Claro.

- ¿Sólo vienes a verme cuando las cosas van mal?

-No es eso...

-A mí me lo parece. 
Ese café es demasiado amargo, mejor te invito a una cerveza y planeamos juntos un futuro de cambios.

-No me gusta la cerveza, es una bebida sin corazón, no huele a nada. En cambio este café desprende el aroma de mi alma, sus posos tienen sentimientos, es capaz de ponerse en mi lugar.

-Eso es porque no has compartido una conmigo. Cerveza cargada de revolución, de optimismo, de lucha, de amistad, de solidaridad, de emoción, de complicidad.

-Brindemos.











Dos extraños que se funden en uno. Dos enamorados que tan apenas se conocen.

sábado, 12 de enero de 2013

Lo que dejé por ti.


LO QUE DEJÉ POR TI

Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.
Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.
Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.
Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.

Alberti. <3

viernes, 11 de enero de 2013

Mis ternascos

Hoy escribo estas lineas con lágrimas en los ojos. Hoy cierro un periodo fantástico para comenzar otro que no lo será tanto. Hoy me despido con una sonrisa enorme por todo lo feliz que he sido, por todos los momentos que han entrado a formar parte de mi corazón. Hoy digo adiós a los 23 ternascos que me han alegrado estas 3 semanas en el lugar mas maravilloso del planeta. 


Y es que un colegio es un lugar mágico; es una caja llena de sonrisas, ilusiones y sueños; es un contenedor de ideas; es un mundo plagado de dibujos de colores; es la suma de los cientos de pequeñas cabecitas rubias que llenan sus calles; es una sorpresa detrás de otra, es un avanzar continuo en la vida, es una marea de sabiduria, es un juego del que todos somos participes, queramos o no; es una partitura repleta de notas mágicas, que suenan cuando las profesoras tocan sus instrumentos. En definitiva, un colegio es un proyecto del que todos los que pasamos por allí formamos parte, queramos o no.




Acabo con algunas de sus frases célebres. Pequeños genios inocentes.


"No encuentro la pintura renata. Es como de un color entre rojo y morado" Noa, 5 años y fan numero 1 de las Monster High.

"Una vez fui a un restaurante chino y comí croquetas de verano" Zaira, 5 años y futura mujer de Justin Bieber.

"Pero que era gromiiiiiiiiii" Aaron, 5 años y mejor dibujante del planeta.

"Martín es mi novio, pero él aún no lo sabe". Natalia, 6 años y Celestina oficial.

-¿Quién me sabe decir un nombre de chica muy cortito y que empieza por la A?
-¡¡¡¡¡¡¡AVIÓN!!!!!!!!! Javier, 5 años y futbolista profesional.

"Inés está aprendiendo a ser una señorita". Carla, 5 años y mejor abrazadora del mundo.

"En el mundo manda Dios, pero en la clase manda Isabel". Marcos, 5 años y ateo confirmado.





Magos del sueño
A mis treinta y seis párvulos veintitrés ternascos
 José Tuvilla

Hijos de mis horas, retoños, aprendices de hombre;
amanece mi alma con vuestras risas locas.
Inocentes luciérnagas deletreando sílabas,
inventores de la imagen, magos del sueño.

Vuestras miradas forjan una primavera blanca
en mi corazón de sombra, en mis ojos tristes
derrotados por un vendaval de perfiles batientes,
por la ancestral noche del escalofrío fulminante.

Sois embriones de la esperanza, de la luz cierta.
Lleváis en vuestras voces la alegría del olivo,
el asombro del capullo, el ritmo de las mariposas;
mendigo soy de vuestra esperanza encarnecida.

Alargáis vuestras frágiles manos hasta mi noche,
me acariciáis la sonrisa olvidada, la ternura
sin oficio. Y con vosotros dejo de ser esta nada
para ser ángel azul con vuestra dicha.

Los guiñoles saltan, dicen del sol y de la trilla,
del sudor diluviano de vuestros padres, del odio
de los hombres, del terror de los fusiles,
del lamento herrumbroso de los planetas.

Regresáis a vuestras casas y quedo con mi soledad,
con la horrible bofetada de la soledad otra vez,
con una mueca de desesperanza como si fuera
el horrible bosquejo de un hombre en su tragedia.

Duendecillos del aula, tropel de alondras, cuerpos
alados de mimbre, abejas de mis tuétanos;
Mayo se hace dulce con vuestros juegos,
con vuestras canciones que son pájaros de sangre.

Sabéis del lenguaje puro de las montañas,
enseñádmelo. Sólo sé de cifras, de llanto.
Soy un manojo de amargura, de silencio,
de raíz de golpes, de sed gota a gota sacudida.








Muchos besos con sabor a cookies de chocolate para mis 23 renacuajos favoritos.