sábado, 13 de abril de 2013

Peligro, palabras.

Yo; que siempre he huido, que nunca lo he buscado, que siempre he tenido miedo y me he escondido bajo un caparazón de insensibilidad. Yo; que nunca he creído, que siempre he renegado, que nunca me he atrevido. YO. SIEMPRE. NUNCA.

Hay palabras demasiado peligrosas, demasiado profundas, demasiado irreales. Tan utópicas e imposibles que son las únicas que merecen la pena. Un todo y un nada. Un siempre y un nunca. Un y un no. Tan antagónicas que pueden llegar a significar lo mismo, tan fuera de mí y a la vez tan mías que ni si quiera las sé utilizar, por eso las evito, las rehuyo, las tacho de inalcanzables, a pesar de que sé que son el único motor que me guía.


1 comentario:

  1. Eras tan sumamente cuqui escribiendo que me entran ganas de abrazarte muy mucho, pero quedaría un poco mal abrazando la pantalla del ordenador (Obviando el hecho de que soy propensa a romper todo tipo de artilugios) así que me guardo las ganas para cuando te vea :3
    Libertad a las palabras, también están deseando salir y darte un abrazo como yo. Deja el caparazón a los cobardes!
    Muak remuak

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