martes, 21 de mayo de 2013

Drogas, drogas duras, un problema para los jóvenes

Ella era una yonki enamorada. 
Adicta a su olor. 
Enganchada a su aliento. 
Dependiente de sus ideas. 
Colgada de su sonrisa.



Él era igual, pero al revés.


Y todo el mundo sabe que cuando dos yonkis quieren dejarlo juntos, acaban por destrozarse. Por eso decidieron no separarse nunca, para no tener la necesidad de sufrir su propia abstinencia.




1 comentario:

  1. ¿Ves? Y ahora haces que la horripilante escena (La de la segunda foto) quede hasta bonita.

    Lo que más me gusta de la entrada es cómo completas la profundidad y emotividad del contenido con el título.

    ResponderEliminar