Me decía que ya habría tiempo para eso. Tiempo. ¿Dónde se escondían las horas? Se me escurrían como sal entre los dedos, vivía en un compás de espera, pero no había nada que esperar, solo otro día exacto al anterior, aletargada frente a la televisión.
El cuaderno de Maya. Isabel Allende.
Entonces... ¿Le perdonamos lo de bluyin?
ResponderEliminarAletargada dice, anda que no eres espabilada ni nada ;)
Muakremuakrequetemuak