Son las tres de la tarde y mis tripas no paran de rugir. Teniendo en cuenta que llevo en casa desde la una, tampoco me parece algo de extrañar... Pero claro, los horarios del trabajador son duros, y para comer en soledad prefiero asumir el riesgo de morir por desnutrición y comer más tarde, pero acompañada.
Lo de siempre vamos, que tenía un rato tonto y no se me ocurría nada mejor que hacerle un poquito de caso a esto, así que aquí estoy.
Supongo que podría opinar sobre lo que está pasando en Valencia, sobre el asco cada vez más grande que le tengo a la policía (como ente abstracto y general, sin concretar nada, claro) y sobre la mierda de sociedad en la que vivimos.
Supongo también que no lo hago porque ya estoy harta. Las palabras no sirven de nada (menos aún cuando no las lee nadie) y los hechos, parece que tampoco. No se le da ninguna importancia a la educación (muchísimo menos a la educación infantil, pero eso es otro cantar...) y a veces tengo la sensación de entender porqué. Porque el sistema educativo es ilógico, inútil e ineficaz y a partir de ahí entramos en una espiral que da vueltas sobre sí misma una y otra vez.
Es lo que hemos conocido siempre, ir a clase, escuchar los discursitos de tu profesor, memorizar X páginas de un libro de texto, ponerlas tal cual en un examen, olvidar los detalles en más o menos dos semanas y la práctica totalidad del contenido en un mes. ¿Y qué conseguimos con eso? Nada más que borregos con una memoria entrenada, súper útil, oye! Y aún así nos parece que esa es la forma correcta de educar, que eso es lo que se tienen que hacer en los institutos, incluso en los colegios. ¡Pero qué barbaridad! ¿No sería mejor formar ciudadanos, seres capaces de pensar, que aprendan cosas útiles para la vida y que vayan a recordar a largo plazo porque verdaderamente les sirven e interesan? Yo creo que sí, pero claro, los delirios que una pobre estudiante de infantil escribe en su blog no llevan a ningún lado...
Yo sólo quiero dejar caer que existen otras metodologías y que son más eficaces, a ver si los profesores se aplican el cuento, pero especialmente si cambia la mentalidad colectiva en relación al concepto de "educación".
PD: Al final no son las 3, son las 7, pero vuelvo a estar muerta de hambre y las reflexiones siguen por el mismo camino...
PD2: Mi queridísimo ministro de Educación está completamente de acuerdo conmigo sin lugar a dudas BIEEEEEEEEEN!
Ay, tú y tu gran amor al sistema educativo.
ResponderEliminarEn realidad estoy de acuerdo, pero ya sabes, para qué cambiarlo, no vayas a crear ciudadanos con verdaderos conocimientos ¡Por favor! ¡Qué ideas!
PD: El mundo está loco, dices que son las 3, luego las 7 pero pone publicada a las 5.
jajajajajaja pues es verdad! Pero por una vez Inés gana a ordenador y tiene razón ella, de que eran las 7 estoy segura, segurísima :)
EliminarPD: Sí, yo también tengo un ligero problemilla con las posdatas,pero joooooo, es que siempre se me olvida algo y así queda mucho mejor! :)
<3
PD2: El día que logres hacer una entrada sin paréntesis yo lograré hacer un comentario sin postdatas.
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