LIBERTAD.
Hay millones de palabras que usamos a diario sin saber bien qué significan. Quizá sea porque no tienen un único sentido, o porque cada cual las entiende a su manera, o porque son conceptos abstractos, inventados por los seres humanos que realmente no existen. Eso me pasa a mí con la libertad. Todos creemos ser libres, o al menos tener un cierto grado de libertad, pero si te paras a pensarlo no sabes ni siquiera lo que quieres decir cuando hablas de ello. Hay días en los que entiendo ser libre como tener la capacidad de actuar como uno quiera, sin depender de nadie. Pero me paro a pensarlo tan sólo dos segundo y me doy cuenta de que eso es algo casi casi imposible. Nos manipulan por todos lados: medios, amigos, familia, profesores, subconscientes... Lo peor es que nos hacen creer que pensamos por nosotros mismos, que esa libertad de la que hablamos es de verdad. Si llego a casa y pongo música, tengo la impresión de que es mi propia voluntad la que actúa, que soy yo la que elige lo que va a hacer, lo que va a escuchar, si va o no a cantar y bailar, pero no. La verdad es que haga lo que haga voy a estar siendo manejada por los hilos invisibles de la sociedad, esos que nos mueven tanto en las cosas banales de nuestro día a día como en las acciones que van a marcar nuestras vidas, definiendo nuestra ideología, marcando nuestros gustos, dictando nuestras opiniones, prohibiendo nuestras diferencias y minando nuestra creatividad. Y cuando llego a este punto me autobloqueo el cerebro y dejo de pensar porque me entra mucho miedo. Estos son los días optimistas, en los pesimistas/psicopáticos pienso que estoy en El Show de Thruman y me quedo en estado de shock permanente.
PD: Ni un sólo paréntesis. Qué orgullosa estoy de mí misma! Estoy aprendiendo a escribir como las personas! :)
Como dijo Rousseau, "El hombre nace libre pero en todas partes se encuentra sujeto a cadenas". Hoy por hoy, creemos ser libres sin saber lo que significa.
ResponderEliminarPD: Sin paréntesis pero con postdatas jaja It's something.