Es extraño cómo extraño extrañarte.
Hoy no nos queda más que despertar para poder seguir añorando esos sueños ñoños, donde soplábamos pestañas pidiendo deseos y nos clavábamos puñales en el alma. Y yo fruncía el ceño y besaba tu boca de piñón.
No éramos más que extraños extrañados en una extraña realidad y aún así es extraño cómo extraño extrañarte.

¿Ñus?
ResponderEliminarLos sueños ñoños son los mejores, o cuando te despiertas llorando por un sueño.
Muak
PD: Me he enamorado de la foto.