-Te cambio una sonrisa por un paseo bajo la lluvia.
-No.
-¿No?
-No. Te cambio el paseo bajo la lluvia por un beso. La sonrisa te la regalo.
-Mejor te cambio el paseo por que me cuentes historias cada noche antes de dormir. El beso me lo tendrás que robar.
-Entonces seré la mejor ladrona del planeta y tú ni si quiera te darás cuenta porque me transformaré en cuentacuentos para ti. Deja que te cambie ese paseo por la promesa de que harás una foto en cada uno de nuestros momentos, para que puedan ser eternos.
-Trato hecho.
Quizás madurar sea dejar de cambiar cromos para empezar a cambiar momentos...

¿Y si te cambio un paseo bajo la lluvia por una carta en papel de Agatha Ruiz de la Prada?
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