Hoy, como otros tantos miles de personas (cientos o millones dependiendo de la fuente informativa...) he ido a la mani contra la reforma laboral. Yo no estaba muy convencida, porque los sindicatos me llevan por la calle de la amargura, y como la convocaban ellos he estado en duda hasta esta mañana. Al final me he decidido y una vez allí yo quería ponerme debajo de las banderitas de IU con unos señores que chillaban y cantaban todo el rato, pero mi padre ha dicho que ahí no, que estaban a la sombra y hacía mucho frío, así que como buenas lagartijas hemos recorrido el paseo María Agustín por el lado del sol.
Estas manifestaciones siempre te sorprenden por ser de lo más variopinto. Encuentras desde jubilados que van a echar la mañana y mirar si dan algo gratis hasta niños sobornados con bolsas de patatas fritas (ningún menor de 14 años estaba allí sin dicho soborno y lo afirmo con total seguridad, que me he ido fijando uno por uno). Además te encuentras a conocidos que jamás habrías imaginado ubicar en semejante lugar, desde las típicas marujas-amas de casa que no parecen estar interesadas en nada que no sea Sálvame hasta exprofesores a los que recuerdas con todo el cariño del mundo.
Entre toda esa fauna salvaje estaba yo, medio perdida y medio fuera de lugar. Yo lo único que tenía claro era que a mí esta reforma nueva no me gusta nada, igual de claro que el hecho de que las 57 manifestaciones distribuidas por la geografía española no iban a servir para nada absolutamente. A esto le tengo que sumar las olas de esperanza que de vez en cuando me recorren las venas y me hacen pensar que este gobierno de ultraderecha (diría ultracentrismo, como ellos lo definen, pero me rechinan tanto los dientes que no soy capaz) es lo que hace falta, joder a los trabajadores, mucho, ahora, todo de golpe y desgastar de una vez por todas el capitalismo en el que seguimos y poder dar paso a un sistema un poquito menos anacrónico y desigualitario.
La única conclusión a la que he llegado es que los sindicatos son todo politiqueo barato, y como detalle os puedo decir que no he aguantado más que dos minutos en las lecturas del final. Bueno, y que me he enamorado de otra niña (3 años aprox, bolsa de ganchitos en mano y a corderetas) que mientras hablaban gritaba "tonterías, eso no son más que tonterías".
PD: El día que consiga hacer un post sin paréntesis mereceré la inmortalidad y la felicidad eterna (supongo que ese día no llegará nunca jamás, porque soy completamente incapaz).
PD2: También me toca bastante ver la diferencia entre el número de personas que había en la manifestación de hoy y el número de personas que había en la de la semana pasada. Ahhhh, claro, que la educación pública es un ínfimo detalle sin importancia ;)
Esos niños tan adorables...
ResponderEliminarLa esperanza es lo último que se pierde!
MUAK
PD: Me encanta la cabecera nueva. La casita de up es taaaan cuca :3
jajajaja Es que me encanta esa peli *___* Por cierto, recuérdame cuando te vea que te diga una cosa de Gru (aunque ya te adelanto que aún no la he visto, que no encuentro el momento oportuno...)
Eliminarbeso gordo gordísimo!<3