Quiero ser trovador, alquimista, guerrero, bandido.
Quiero galopar con la melena al viento y las botas llenas de barro.
Quiero lirismo, sueños, poesía.
Y justamente, aunque no lo parezca, estoy escribiendo un poema a la mujer que amo y voy a perder si no me doy prisa. No es tan elegante como tú; salta con los pies juntos sobre los charcos, se resbala con pieles de naranja y cae rodando por las escaleras, pero ha abierto una puerta en mí que no quiero cerrar nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario